Para mí, formar parte de la vida de Pieri es algo que me llena de satisfacción, ser parte de su mundo, entenderlo y aceptarlo me abre muchas puertas con él y ese sentimiento es algo que no tiene precio. Una simple mirada, una sonrisa, una caricia o cualquier tipo de contacto es un logro inmenso y lo valoro mucho.

Entrar al playroom cada día es un desafío, muchas veces salgo un poquito triste creyendo que no logré mucho pero al mirar atrás y ver lo que Piero es hoy estoy convencida que logramos demasiado. Que él me acepte, me invite a sus juegos, me haga participar de sus "isms" y me mire, es mucha evolución y esos pequeños detalles, que a veces parecen pocos, son los que me alientan a no desanimarme y a seguir luchando para que Pieri cada vez tenga más ganas de unirse a nuestro mundo

El Son-Rise me enseñó a disfrutar cada instante y a optar por una actitud de vida positiva... "todo es cuestión de actitud", a aceptar y respetar las diferencias, a involucrarme en un mundo desconocido y ser partícipe en él mirando todo con otros ojos.